© 2019 Mi Empresa Verde. Todos los derechos reservados. Aviso Legal. Página desarrollada por Empréndelo.

  • facebook
  • instagram
  • twitter
  • linkedin

La contaminación le cuesta a Colombia el 4,1% del PIB

La contaminación, que durante décadas fue ignorada por los gobiernos y por la agenda internacional de desarrollo, hoy es la mayor causa de enfermedades y decesos en el mundo: es responsable de unos 9 millones de muertes prematuras.

Esta es una de las conclusiones de un estudio revelado por la Comisión sobre Polución y Salud de la revista especializada ‘The Lancet’, un proyecto de dos años en el que participaron más de 40 expertos con financiación de organismos como la Unión Europea y la ONU.

El informe evidencia que la contaminación causa pérdidas en la productividad y reduce el producto interno bruto (PIB) de los países hasta en un 2 por ciento, principalmente en aquellas naciones ubicadas en las regiones de ingresos bajos.

 

De acuerdo con el documento de ‘The Lancet’, las pérdidas mundiales por este factor se acercan a los 4,6 billones de dólares cada año, cifra que corresponde al 6,2 por ciento de la producción económica del planeta.
 

El marco Colombiano


En Colombia, la contaminación ambiental genera gastos por 35,2 billones de pesos, que equivalen al 4,1 por ciento del PIB (en 2015). En otras palabras, esta cifra corresponde al presupuesto que este año se le destinó al sector de la educación y a 1,5 veces al de salud y protección social.

En Colombia, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) reporta que la contaminación del aire generó 15,4 billones de pesos en costos de salud en el 2015, recursos asociados a 10.527 muertes; datos que, en rigor, no corresponden a cruces exactos entre la información del sistema de salud y los indicadores ambientales del país.

Esto significa que los muertos y enfermos podrían ser muchos más que los que registra el DNP, y se acercarían más a los que se infieren a partir del informe ‘The Lancet’. La revista concluye que el 16 por ciento de todas las muertes en el mundo son responsabilidad de la contaminación. Si esa proporción se aplica a Colombia, más de 32.000 personas habrían muerto en el 2015 por esta causa.

Estas inconsistencias justifican, por ejemplo, que el último informe disponible (2012) del Environmental Performance Index (EPI) para el país sea de 55,5 (después de evaluar algunos elementos principales), lo que significa que el desempeño en salud ambiental no es óptimo y lo ubica en el puesto 86 entre 132 países.

Para la muestra está que el último informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) que monitoreó la calidad del aire en Colombia, entre el 2011 y el 2015, encontró que en las áreas más pobladas, como el Valle de Aburrá, Bogotá y Bucaramanga, así como en la zona minera del Cesar, las concentraciones de PM10 (partículas menores de 10 micrómetros) en el aire excedían de manera significativa los límites que se consideran seguros.

De acuerdo con Óscar Julián Guerrero, experto del Ideam, esta situación convierte el aire en un verdadero riesgo para la salud de grupos sensibles, como niños, adultos mayores y personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

El documento de ‘The Lancet’ se enfoca precisamente en todos los efectos negativos en la salud y el bienestar que se asocian con la polución y la degradación ambiental. En este sentido, señala, el agua contaminada y la exposición a sustancias tóxicas (incluido su manejo) son más mortales que cualquier forma de violencia, en una proporción 15 veces mayor. Sus efectos son incluso más devastadores que los asociados con otras causas de muerte como el sida, la malaria, la tuberculosis, el consumo de cigarrillo, alcohol o drogas y los accidentes de tránsito.

La publicación también reveló que cerca de nueve de cada diez de estos fallecimientos se producen en los países más pobres, en especial en niños (desde la vida intrauterina) y en las personas mayores de 65 años. Lo anterior con respecto a las muertes, porque el impacto en la salud también se extiende a la génesis de enfermedades. El 70 por ciento caen dentro del grupo de las llamadas no transmisibles, las mismas que, a pesar de desequilibrar la balanza de la Carga Mundial de la Enfermedad, jamás se mencionan en los planes de acciones mundiales para la prevención y control de este tipo de patologías, salvo algunas excepciones.

El escalafón de ellas lo encabezan las cardio y cerebrovasculares, las respiratorias, un buen número de tipos de cáncer y las siempre presentes afecciones pulmonares crónicas y agudas.

La quema de combustibles fósiles en los países de ingresos altos y de biomasa (sobre todo leña y residuos) en los de ingresos bajos es la causa del 85 por ciento de la contaminación del aire, además de ser el factor principal en la producción de gases de efecto invernadero y de contaminantes de vida corta que favorecen el cambio climático. De cerca le siguen las emisiones de dióxido de carbono de las centrales eléctricas, de las plantas de fabricación de sustancias químicas, la minería y los vehículos con combustibles derivados del petróleo y la deforestación.

Capítulo especial merece la contaminación química, que en menos de medio siglo ha permitido el desarrollo de más de 140.000 nuevas sustancias y pesticidas que fácilmente pueden dispersarse en el medioambiente, con riesgos de exposición casi mundial. Según el estudio, el agravante en este caso es que menos de la mitad de estos productos son sometidos a pruebas rigurosas de toxicidad y seguridad.

Finalmente, la investigación hace un llamado a aumentar la conciencia mundial sobre la contaminación y a acabar con el olvido en el que se encuentra en algunos países. De igual forma, pide relacionar los asuntos de la contaminación con los compromisos de desarrollo sostenible, a fin de garantizar el financiamiento de lo que ellos consideran el principal problema de salud pública del mundo.

La investigación fue hecha por unos 40 científicos de todo el mundo y utilizó datos e información del estudio ‘Carga global de enfermedades’, del Instituto de Métricas de Salud y Evaluación de la Universidad de Washington, entre otros. Sus resultados fueron divulgados esta semana en la publicación especializada ‘The Lancet’.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

Tu Calendario Medioambiental 2019

January 7, 2019

1/1
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Buscar por tags
Please reload